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jueves, 21 de marzo de 2013

CRONICALIA: Jornadas Cine Low Cost VIII / GO IBIZA GO! LIVE (Fotos)

DJ Divorce
DJ Divorce / Carlo Padial
Carlo Padial
Dídac Alcaraz
Dídac Alcaraz
Dídac Alcaraz
Carlo Padial / Josep Mª Raventós
Dídac Alcaraz

Barcelona / 28 de junio / 2012

martes, 19 de marzo de 2013

Cronicalia: Jornadas Cine Low Cost VII / MI LOCO ERASMUS / Carlos de Diego y Carlo Padial.




CARLO PADIAL
Carlos de Diego (productor y guionista de Los Pioneros del S.XXI) y yo llevamos varias años, bastantes, trabajando como guionistas para diferentes productoras, y si algo hemos aprendido en nuestras experiencias es que todo es muy complicado, es un mundo extraño. Las productoras están llenas de gente muy rara de 50 años cuyas únicas preocupaciones parecen ser mantener su casa de Cadaqués e irse de putas. Realmente no sé qué es lo que hacen, pero necesitan muchísimo dinero y se gestiona todo a base de telefonazos. Es una especie de cortijo andaluz donde el tipo vende constantemente su producto a otro señor que tiene otro cortijo andaluz enfrente, ya sea una televisión u otra productora con la que se asocia... Llevan así muchísimos años, a caballo entre reunión y reunión, y nosotros hemos llegado a la conclusión de que la única manera de distanciarte de eso es hacer vídeos lo mejor que puedas, y luego asociarte con gente con la que tengas afinidad. 

CARLOS DE DIEGO
El mundo del guión por encargo es un mundo muy oscuro, muy gris, es el infierno. Creo que hicimos guiones muy muy locos, incluso podríamos hacer alguna película sobre todo lo que pasamos entonces. Tengo la teoría de que si hubiésemos llevado una cámara colocada en la cabeza nos habrían salido comedias muy, muy, muy locas. 

CARLO PADIAL
Hubo momentos realmente absurdos que hemos tratado de incorporar a Mi loco Erasmus, como aquella reunión en la que tratando de levantar un proyecto con una productora, nos pidieron de repente que incorporáramos a un actor vasco, o que una escena tuviera lugar en el Museo Guggenheim. “Pero es que lo nuestro es una comedia que va de un tío en Barcelona...”. “Ya, pero podría coger el coche en algún punto e ir al País Vasco, así ETB pone pasta en la peli.” (RISAS) Pasada una semana, el mismo tío te decía que te olvidaras de ETB y de la reescritura llena de vascos que habías estado haciendo durante dos semanas. (RISAS). Al final acabas muy harto.  

CARLOS DE DIEGO
Carlos de Diego
Hacíamos proyectos de humor con gente que no tenía ningún tipo de sentido del humor, en serio, pero de ningún tipo. Es gente que nunca jamás se ha reído de nada. En una de estas reuniones con los jefazos de una de las productoras, un tipo sacó un mechero enorme para encenderse un cigarro, y a Carlo le dio un ataque de risa incontrolable. No podía parar de reírse, era una locura. Ese punto fue como el inicio de una cierta rebeldía. A partir de ahí yo recuerdo que empezó a llegar tarde a las reuniones. Si quedábamos a las 10, Carlo se presentaba a las 10.30, y los tíos estaban flipando, hasta que llegó un punto en el que ya se presentaba a las 11. Y claro, yo le echaba la bronca por llegar una hora tarde en vez de media hora, que es lo que habíamos convenido. (RISAS) Oséase, habíamos convenido llegar media hora tarde los dos, y me parecía bien porque eran unos hijos de puta, pero claro, él llegaba una hora tarde y yo tenía que tirarme media hora con ellos, poniendo cara de póquer. “¿Qué pasa con Carlo?”. “No no no, no pasa nada, está a punto de llegar”. Eran situaciones muy estúpidas, muy locas. Gracias a este proyecto (Mi loco Erasmus) hemos intentado también romper un poco con esa dinámica que estaba condenándonos a una existencia muy gris.

CARLO PADIAL
Cuando se emitía la serie Josep Mauri que estábamos haciendo para BTV, no la veía absolutamente nadie, se estrenaba cada vez más tarde, era totalmente imposible que nadie la viera nunca. En total eran 130 minutos de serie y recuerdo ir cada día de la oficina de Los Pioneros a mi piso pensando que todo era rematadamente raro. En las reuniones no hacían más que echarnos la bronca: “Hacéis estos videos raros con esta especie de viejo, de travesti, extraño, sin cejas, un montón de silencios incómodos en los videos...”.

Los Especialistas Secundarios también tuvieron una experiencia muy parecida a la nuestra en su programa para Localia, que tampoco vio nadie... Ellos tenían 50€ de presupuesto para cada programa. Bueno, 50€ y una caja con pelucas. (RISAS) Ni siquiera tuvieron la figura del productor, les colaron un realizador y tenían que ir grabando sketches lo más cerca posible del lugar donde hacían el programa. De esa situación ellos sacaron algo muy bueno, y es que casi todo está grabado en los alrededores de Ràdio Barcelona, donde ellos hacen su programa de radio, y lo hicieron además de una forma muy reconocible: cuando alguien abre una puerta que se supone que es una casa particular, en realidad resulta muy obvio que es la puerta de un estudio de la radio. Les montaron un pequeño croma y como no había tiempo, tenían unos saltos de eje muy raros y en el fondo da igual, porque era muy divertido. De hecho, creo que es uno de los mejores programas de humor producido aquí que he visto en los últimos años. Tiene códigos muy curiosos que a nosotros, por ejemplo, nos influyeron mucho a la hora de hacer Go Ibiza Go! 

El tema es que se acabó la emisión de Josep Mauri en BTV y nosotros seguimos haciendo guiones de encargo. Entonces, de golpe, descubrimos a los Venga Monjas y sus vídeos en los que hacían lo que les daba la gana. Conocerles supuso un cambio interno muy fuerte, lo he explicado muchas veces pero es verdad. 

Carlo Padial
Otra vivencia muy positiva que vivimos fue el pasado Festival de Sitges, cuando nos encontramos con Carlos Vermut. Él iba a presentar al día siguiente Diamond Flash, y nosotros no teníamos ni idea de por dónde iba su película. Carlos nos vio, vino y empezó a decirnos que, entre otras muchas cosas, el espíritu “Háztelo tú mismo” de Venga Monjas o de los Pioneros le sirvió como impulso para levantar el proyecto. Para mí fue el mejor elogio que te puedan dedicar, porque salíamos de una temporada jodida en la que me encontré incluso escondiéndome de mis propios proyectos. Es decir, a lo mejor tenía que reescribir uno de esos guiones de encargo y de repente me encontraba haciendo cualquier otra cosa, era capaz de verme en IMDB la biografía entera de Tom Selleck o de William Shatner o de quien fuera, y eso era algo que no me había pasado nunca. Creo sinceramente que salimos un poco de ese ciclo infernal gracias a encontrar a toda esta gente un poco dispersa que estaba haciendo cosas tan interesantes.

CARLOS DE DIEGO
Estábamos cansados de un ir de un despacho a otro y que nadie entendiese lo que queríamos hacer, así que nos decidimos a hacer esta película. Gracias a los Òscars (Òscar Dalmau y Òscar Andreu) conseguimos financiación y cierta confianza -dos elementos que fueron muy importantes para nosotros a la hora de poner en marcha el proyecto- y juntamos a un equipo de gente muy reducido pero que ha sido fundamental para poder hacerla. Ha sido extraordinario, por ejemplo, trabajar con Vicenç Viaplana (director de fotografía y operador de cámara), que ha sido una persona imprescindible al aportar en todo momento su punto de vista y creatividad. 

CARLO PADIAL
Los Òscars son una gente que tienen muchísimo éxito aquí en Catalunya. Ellos no tenían ninguna obligación de ayudarnos con la producción, pero Mi Loco Erasmus no se hubiera podido hacer nunca si no hubiera sido por su enorme ayuda. No podemos hacer otra cosa que darles las gracias porque nos han dado libertad total. No han interferido en ningún momento de la producción, y hasta que la semana pasada les mostramos el primer montaje no habían visto un sólo plano de la película.

En un principio, Mi loco Erasmus era un documental sobre los Erasmus. Nos parecía muy divertido coger a esa gente como excusa -porque en el fondo es un tema que no nos interesaba nada- para hablar de la Barcelona actual, que se ha convertido en un entorno repleto de extranjeros que no paran de viajar y acostarse entre ellos. 

Recuerdo que un día estaba viendo Once o alguna de esas pelis con personajes europeos que no tienen dinero, se acuestan, luego se tienen que ir porque pasa algo muy grave y muy trascendente en sus vidas, pero en el fondo nunca olvidarán esas veces que tuvieron sexo. (RISAS) Me encontré pensando que esa película no se parecía absolutamente en nada a las cosas que yo he visto hacer a la gente que vive vidas parecidas. Faltaban todas esas áreas oscuras, y nosotros quisimos hacer algo sobre eso, pero poco a poco pasó una cosa muy curiosa, que es que cuando llevábamos tres semanas grabando a estudiantes, una figura nos iba pareciendo cada vez más y más interesante. Esa figura era la de Dídac Alcaraz, que estaba siempre en las grabaciones con nosotros. Poco a poco, la parte de los Erasmus se fue reduciendo hasta quedar probablemente en un 3% de la película, y el resto es la vivencia del personaje de Dídac intentando hacer una película en esta Barcelona loca llena de estudiantes Erasmus y problemas de producción.

CARLOS DE DIEGO
Es que los estudiantes Erasmus no tenían ningún tipo de interés, porque es gente que viene aquí a emborracharse, a follar y luego se va. Supongo que alguno habrá que sí que sea medianamente interesante, pero a esos no los encontramos. De manera gradual, fuimos viendo que lo más interesante de lo que teníamos grabado era Dídac. Pero con mucha diferencia. Seguimos grabando y buscando perfiles interesantes, pero me acuerdo de que quedé con Carlo un día y me dijo: “Hostia, es que tenemos el diamante en casa y no lo estamos sabiendo ver. Estamos aquí con una mierda de gente y el único que está dando nivel es Dídac.” Y era verdad. Me costó medio minuto darme cuenta de que tenía razón y mandar a tomar por culo a los Erasmus y todo lo demás. Ahí decidimos que seguiríamos adelante, pero en lugar de enfocar hacia fuera, enfocaríamos hacia dentro, hacia Dídac. Y ha sido la mejor decisión que hemos tomado en los últimos años.

Dídac Alcaraz.
CARLO PADIAL
También hay que agradecer el haber podido contar con un equipo reducidísimo pero repleto de gente con mucho talento. Es un poco el mismo modo en el que funcionan los Venga Monjas, con equipos muy reducidos, porque al final uno se da cuenta de que no hacen falta esos grandes tinglados. A veces nos invitaban en alguna tele para que asistiéramos a la grabación de un sketch que habíamos escrito, y siempre veíamos los platós llenísimos de gente. Era muy raro, había tres personas para los croissants, un montón de chicas extraordinariamente jóvenes y guapas colgando cosas en perchas, todas con intercomunicadores...

CARLOS DE DIEGO
Intercomunicadores que les servían para hablarse a medio metro de distancia. En lugar de girarse y pedirle una percha a la de atrás, usaban el intercomunicador. Era una locura. 

Llegados a este punto, quiero aprovechar para dar un consejo a todo el mundo: ser productor de una película low cost es el Averno, es una mierda. Osea, a mí no me gusta, yo lo odio mucho, lo paso muy mal y transmito una negatividad increíble a todo el equipo que me rodea. Hacer una película conmigo es muy jodido, y esto es así. (RISAS) Odio hacer la parte de producción, pero no teníamos otro productor, no teníamos otra alternativa. Así que os animo a que nunca jamás os encarguéis de tareas de producción en proyectos donde hay tanta escasez de medios, porque es problemático. Yo espero no volver a hacerlo, al menos como productor, porque me encanta hacer películas.

Barcelona / 28 de junio / 2012

Posiblemente, el mejor cartel de la historia del cine.


lunes, 18 de marzo de 2013

Cronicalia: Jornadas Cine Low Cost VI / "La libertad en lo austero" (Miguel Noguera, Marcos Ordóñez, Carlo Padial, Carlos Vermut)




DESIRÉE DE FEZ
La idea de organizar esta mesa era plantear la cuestión de si hacer una película en la que no se arriesga tanto dinero permite al autor afrontar el proceso con más libertad que en el cine convencional. Hemos querido contar con un variado grupo de gente que hace cosas interesantísimas, todos ellos poseedores de una voz muy definida y que de alguna forma se complementan.

Tenemos a Carlos Vermut, director de Diamond Flash, una película que aparte de maravillarnos por el reto que supone levantar un proyecto así con un presupuesto tan bajo, nos llamaba la atención por mil razones más: la mezcla de géneros, su aura de misterio, ese algo extraño que al ver la película éramos incapaces de describir y en caso de poder hacerlo, comprender que era mejor callar para no quitarle al espectador la posibilidad de llegar también virgen a ella...  

MIQUI OTERO
Quien sí fue capaz de encarar una tarea tan ardua como la de desbrozar o analizar Diamond Flash es Marcos Ordóñez, otro de los presentes en la mesa. Es un hombre de voz grave pero a la vez cómica, un crítico de teatro de largo recorrido y también un escritor fantástico al que muchos leemos desde que éramos muy jóvenes, siguiéndole como verdaderos devotos y feligreses. Por todo ello y mucho más está aquí hoy, pero también porque desde su tribuna en prensa ha dado un espaldarazo a esta nueva hornada de cine de bajo presupuesto.

DESIRÉE DE FEZ
Otro de los ponentes es Miguel Noguera. La razón por la que está aquí no es solamente por su participación como actor en Diamond Flash, sino porque también nos interesa la forma que tiene de trabajar un tipo de humor que está presente en muchas de las pelis que estamos viendo.

MIQUI OTERO
Por último, también está con nosotros Carlo Padial, quien comparte con Miguel una cierta mirada de alienígena maravillado por las convenciones sociales, comportamientos o coreografías que todos tenemos, pero que sólo él sabe ver de manera muy diferente. Acaba de publicar Erasmus, orgasmus y otros problemas y tiene en su haber otro libro llamado Dinero gratis, en el que podemos encontrar episodios tan prodigiosos como aquél en el que un tipo se masturba mirando la tele justo cuando los aviones se estampan contra las torres gemelas. ¿Qué hacer? ¿Seguir con lo tuyo o lamentarte profundamente por la desgracia? Gran duda moral.

Sin más dilación, con todos ustedes... “La libertad en lo austero”.

CARLOS VERMUT
¿Sobre qué se supone que iba esta mesa? ¿Sobre si la falta de presupuesto condiciona la autoría en el cine? Eeeeeeeeh, sí, claro. (RISAS) Es decir, si pongo mi pasta para autofinanciarme un proyecto, nadie me va a venir a decir lo que puedo o no puedo hacer. Puedo hacer lo que quiera. Es mi dinero. Es mi fiesta, la he pagado yo y si me apetece llorar, pues lloro, es un poco eso. 

Hay una cosa que me ha parecido interesante porque lo hemos escuchado mucho estos días, pero por otro lado tampoco me siento cómodo con el hecho de que haya sido tan protagonista, que es el tema económico. Creo que el diálogo también es interesante no exclusivamente desde lo económico sino también desde lo creativo.

Evidentemente la relación que hacemos aquí es si lo económico interfiere en lo creativo, que yo creo que la respuesta es SÍ. Cuando tienes mucho dinero para hacer una película, yo entiendo que el mecanismo y el fin de la película es puramente comercial. En una película más pequeña también es comercial, pero en mi caso la inversión es más a largo plazo.

No creo que las películas deban hacerse única y exclusivamente con el fin de ganar dinero. Para meter gente en una sala a oscuras y hacerles pagar dinero existen las discotecas. Tú haces una película por algo, por una pulsión de hacer cine, para contar una buena historia y para hacer algo que haga disfrutar al espectador, yo creo que ese debería ser un poco el objetivo.


Carlos Vermut / Carlo Padial

MARCOS ORDOÑEZ
A mí me gustaría que nos contaras un poco cómo se desarrolló Diamond Flash

CARLOS VERMUT
Prácticamente me vi haciendo una película sin darme mucha cuenta. Yo tenía ganas de hacerlo, pero tampoco soy un defensor del cine por el cine. Me gusta mucho contar historias, cuando he tenido la oportunidad de hacerlo dibujando lo he hecho con los cómics, y ahora que hay un poco más de facilidad a la hora de conseguir una cámara y equipo, he hecho una película.

MARCOS ORDOÑEZ
¿Podría haber sido una novela?

CARLOS VERMUT
No creo, me gusta mucho la narración visual, por eso dibujaba cómics. Sí que es verdad que tenía muchas ganas de hacer una película, pero me daban mucho por culo los procesos del cine. Yo no sé mucho cómo funcionan, pero entiendo que es un poco rollo todo el tema de buscar financiación. Envié el guión a un par de productores y cuando vi que no me contestaban decidí que la iba a hacer porque me apetecía.

MARCOS ORDOÑEZ
¿No te contestó nadie?

CARLOS VERMUT
Bueno, tampoco esperé mucho. Al mes ya estaba haciendo el casting... (RISAS)

MARCOS ORDOÑEZ
Esa es la actitud.

CARLOS VERMUT
No sé si es la actitud, pero hice el casting, tenía dinero ahorrado y total, si no me lo hubiera gastado en esto me lo habría gastado en otra cosa. Me lo planteé todo de una manera muy básica, no sabía muy bien cómo funciona el mundo del cine.

MARCOS ORDOÑEZ
¿Y cómo fue el proceso de casting? Es un aspecto que a mí me tiene admiradísimo porque  hacía mucho tiempo que no veía interpretaciones con esa verdad y con esa fuerza. Además, no sé si habías dirigido anteriormente...

CARLOS VERMUT
Vaya, pues muchas gracias. Una vez dirigí a mi madre en un corto (RISAS). Luego hice otro corto con unas chicas de Murcia... Me compré una cámara en el 2008 e hice un corto con mi hermano y unos compañeros de piso que se llamaba Las caras de Bélmez. Aparte de eso no había hecho nunca cine ni lo había estudiado. Quería hacer una película pero no tenía muchas ganas de ser “director de cine”. Tampoco lo tengo claro ahora. Si mañana me proponen algo a lo mejor me dedico a otra cosa. Esa pulsión de “quiero hacer cine por encima de todas las cosas”... Yo me lo quiero pasar bien por encima de todas las cosas. Creo que se me está yendo la olla... (RISAS)

Para el casting decidí que la forma más sencilla era que fuese con actores profesionales pero no demasiado conocidos. Puse un anuncio en internet y recibí como mil video-books porque el anuncio era muy amplio, pedía gente de 18 a 50 años y claro... Estuve ahí una semana viéndolos sin parar. Hice una selección, les llamé, hicimos un casting en persona. Busqué los escenarios, ensayábamos, yo ponía la cámara, grababa y luego montaba las imágenes.

MARCOS ORDOÑEZ
Osea que no te ha resultado tan agónico...

CARLOS VERMUT
Pensaba que era más sencillo. Estuve a punto de matar a alguien o a mí mismo un montón de veces. De verdad. Por mi inexperiencia y por pensar que todo es mucho más fácil cuando no lo es en absoluto. Hay muchas complicaciones, detalles que das por hecho pero que al llegar al rodaje te das cuenta de que no son así... Pero qué mejor manera de aprender que haciéndolo.

MARCOS ORDOÑEZ
¿El guión era muy de hierro? Es decir, ¿se rodó prácticamente todo lo que tú querías hacer, se improvisó...?   

CARLOS VERMUT
Ese fue uno de los motivos por los que estuve a punto de suicidarme. Yo pensaba que era mejor dejar improvisar a los actores. De hecho, tú te aprendiste de puta madre el guión, Miguel...

MIGUEL NOGUERA
Hombre, porque estaba ahí el guión...

CARLOS VERMUT
Claro, claro. (RISAS) Durante un tiempo dejaba que los actores lo hicieran a su manera, pero llegabas al rodaje y era muy raro... Hubo momentos bastante terribles de darme cuenta de que me estaba gastando la pasta que había ahorrado durante dos años, me encontraba con que algunos actores no se sabían el papel, yo estaba sudando mogollón...

MIQUI OTERO
Uno de los culpables del doble intento de suicidio de Carlos probablemente fue Miguel Noguera... (RISAS)

CARLOS VERMUT
No no no, al revés...Noguera es casi seguro uno de los actores más profesionales que he conocido en toda mi vida.

MIGUEL NOGUERA
He de reconocer que si yo tuviera que hacer lo que hacen las chicas no sabría hacerlo. Lo mío era algo a mi medida, muy fácil, y creo que lo otro era bastante más complejo.


La idea de que Miguel Noguera pierda media cabeza y siga viviendo sin saber que la tiene aquí, en este blog.
MARCOS ORDOÑEZ
A mí una de las sensaciones que me transmite la película es la libertad absoluta que respira. Al mismo tiempo, me maravilla el control de los tempos, de los cambios de tono... Alguien escribió el otro día que la película le recordaba mucho al universo de Fritz Lang, y es verdad que hay algo de eso: el control de las secuencias, de la intensidad, la visión casi geométrica del mal planteada sobre una especie de damero en el que luchan la villana (esa mujer extraña de la que sólo vemos sus manos pintando una figurita, pero que podría ser nuestra tía abuela perfectamente) y el superhéroe (que podría ser Glenn Ford en Los sobornados de Lang). Éste último, además, es un personaje que está del lado de la justicia pero al mismo tiempo está contaminado por el mal y es absolutamente sombrío. Hay un lado como muy luterano en la película...

CARLOS VERMUT
Creo que una de las decisiones que tomé cuando empecé a hacer la película era que había cosas que podía sacrificar en un momento determinado, pero que había otras que eran inamovibles y no podía cambiar de ninguna manera, como por ejemplo el control del tono, la actuación y la estructura narrativa. Algunas de las cosas que sí podía sacrificar eran sobre todo a nivel estético, porque en el equipo éramos tres personas y no podía estar controlándolo todo.

Tenía muy clara la estructura de la película. El story-board que hice es como un cómic de la película desde el principio hasta el fin. Tenía muy claro que se puede pasar del drama a la comedia. También está un poco la intención de jugar con las expectativas del espectador y tratar de mantener su atención sobre las distintas historias que se van sucediendo durante el metraje. Muchas veces lo consigues y otras no. 

CARLO PADIAL
La experiencia que ha explicado Carlos sobre cómo se ha llevado a cabo Diamond Flash es muy parecida a la nuestra con Mi loco Erasmus. Carlos de Diego y yo llevábamos dos años y medio (o puede que un poco más) sentados con un par de productoras y desarrollando el que se suponía que iba a ser el primer largo de Los Pioneros del S.XXI. Al final entramos en una especie de dimensión extraña y nos vimos atrapados en un agujero negro del que era imposible salir. De repente, el tío de la productora se iba a Australia un año y al volver te decía que había que hacer un documental de tipo social con gays y lesbianas en Quebec... Era muy raro. 

Un día hablamos con Òscar Dalmau y Òscar Andreu, de La Competéncia, a quienes les había gustado mucho un documental nuestro que se llamaba Tertulians. Hablamos de cuánto costaría hacer algo y empezamos el proyecto sin ni siquiera plantearnos volver al proyecto anterior con esas reuniones tan absurdas y extrañas con productoras. Al menos esa es la experiencia que nosotros tuvimos, probablemente no sea siempre así. 

CARLOS VERMUT
De todos modos, siempre ha existido el cine independiente y de bajo presupuesto. No es una cosa nueva. Almodóvar empezó haciendo pelis con muy poco dinero.

MARCOS ORDOÑEZ
Bueno, no era una peli industrial pero sí se hizo desde dentro de la industria.

CARLOS VERMUT
Lo que yo tengo entendido es que era una película muy pequeña, con su dinero...

MARCOS ORDOÑEZ
Sí, sí, pero se estrenó en cines... No eres el primero que hace una película con sus propios medios y dinero sin contar con los canales industriales de distribución, pero está claro que no es nada frecuente. Yo desde los 70 o así no había visto ese tipo de opción, porque todo el mundo decía: “Bueno, ya sé que mi película está teniendo poca acogida en los cines pero la hago porque así podré hacer una segunda.”

CARLOS VERMUT
Yo no tenía claro nada de esto ni qué iba a pasar con la película. Cuando empecé a hacerla pensé que acabaría poniéndola en Youtube.

MARCOS ORDOÑEZ
Pero sí sabías y tenías claro que no estaba previsto que fuera por un cauce industrial.

CARLOS VERMUT
No, yo empecé a rodar y tenía claro que quería tener más de sesenta minutos (que al final fueron 130, se me fue un poco la mano) de una ficción. No tenía planificado nada de cara al futuro. Quería terminar por el simple placer de terminarlo. No sé, no me planteé demasiado la posibilidad de estrenarla en salas. No era la prioridad. Estaba intentando vivir el momento y disfrutar cada parte del proceso de manera independiente. 

Me alegro que te guste la actitud, pero volvemos un poco a lo de antes, a lo que llaman la industria del cine español. Parece como que todo lo que haces sea en pos de una industria del cine español que hay que levantar porque se está muriendo y se supone que debería importarme, pero no me importa, lo siento. Y no lo digo por chulería ni lo digo por soberbia ni nada. No me importa porque no es mi negocio. Yo quiero hacer la película que me apetezca hacer y no me siento relacionado con el cine español. A mí lo que me importa es el cine. Bueno, no lo sé, igual hablo de más. Pero es que cuando ves a gente hablando de cine español... Ayer pasó aquí mismo, al final todo acaba siempre en una especie de espiral depresiva. Yo me salí de la sala tras el coloquio en plan: “Hostia puta, vamos a palmar. VAMOS A PALMAR”. Pero luego sales, piensas, relativizas un poco y te das cuenta de que la tierra va a seguir girando igual. Las cosas siguen su curso. 

A veces parece que todo ha de tener una visión comercial y acabamos olvidando el placer de hacer las cosas por el placer de hacerlas. Como si todos tuviéramos que estar ahí, construyendo pirámides y teniendo que estar en la onda del McDonald´s. “¡Es que hay que hacer industria...!” ¿Pero por qué hay que hacer industria? “¡Porque se va a acabar!”. Bueno, ¿y qué? “¡Pero los cines cierran!”. Bueno, ¿y qué? 




DESIREE DE FEZ
Pero aunque la mentalidad no sea hacer industria, ¿en algún momento piensas en el futuro espectador de la película? Es algo que también podemos relacionar con propuestas como la de Miguel con su Ultrashow o el Go Ibiza Go! de Los Pioneros del S.XXI. La primera vez que te enfrentas a ellas no necesariamente podrás entrar de una forma directa porque son muy rotundas y hasta cierto punto hay algo violento en el gesto de ambas (dicho desde la más profunda admiración). 

CARLOS VERMUT
Yo sólo quiero matizar una cosa. No estoy en contra de la industria, pero creo que el objetivo de las películas siempre tiene que ser hacer una buena película. Yo estaría encantado de hacer una película de Street Fighter o de Batman, y lo digo de verdad. (RISAS)

CARLO PADIAL
En el caso de Go Ibiza Go!, por ejemplo, empezó siendo una propuesta para BTV que se llamaba Go Barna Go! Cuando les explicamos que queríamos hacer un programa con fallos de realización y media offline, pusieron una cara bastante rara y nos dijeron que no. Dídac Alcaraz, el presentador, tiene un colmado de su abuela que ahora está cerrado y es bastante grande, así que construimos un croma ahí y empezamos el programa. Y eso sí que lo hicimos sólo para nosotros, pensábamos que iba a tener 10 visitas porque además somos unos inútiles de internet. Bueno, lo soy yo, a duras penas me entero de cómo hacer para enviar un mailing... (RISAS) 

MIGUEL NOGUERA
La verdad es que el Ultrashow se ha convertido en mi medio de vida. Es decir, el dinero que gano proviene básicamente del espectáculo. He podido dejar de trabajar en lo que hacía y esto para mí es una anomalía que puedo llegar a vivir incluso como un problema. 

A mí me contactó directamente Josep Salvatella del Teatreneu, y a él le había hablado muy bien de mí Victor Amela. Yo estaba en la presentación de uno de los videos de Los Pioneros y me llamó este hombre. Se le notaba que no las tenía todas consigo respecto a lo que hago aunque sí veía que había bastante gente siguiéndome. Él me decía: “He estado viendo videos y quizá si lo desarrollaras un poquito, si trabajaras un poquito más...”, y a mí ya me empezaba a salir el temor del artesano, ya empezaba el torno a girar. (RISAS)

Yo le dije que no lo iba a hacer pero que podíamos probar porque total, él no perdía nada. Recuerdo que cuando quedamos para ver la sala pequeña, no sé porqué pero me entró una rebeldía muy loca. Él tenía un poco así el perfil de empresario del teatro y a mí me veía como al cómico que pone pirámides en el asiento, me decía: “Podemos poner al público en una pose incómoda y que les duela el cuello cuando te vean...”. Había un asunto como muy de otro mundo y me fui calentando inconscientemente.

La gente de la editorial había conseguido que yo fuera al programa de Buenafuente, y el señor del teatro, cuando se enteró, se puso serio y me dijo: “Cuidao, que te juegas la vida en ese programa”. Según su sistema pues sí, tenía razón, pero a mí eso me molestó mucho: “A mí me da igual, todo esto. A mí me da igual, ¿eh? A mí me da igual trabajar de funcionario o hacer esto”. (RISAS) Es una declaración que hace aguas, no tiene ningún sentido decirle a un tipo que te está proponiendo un trabajo venirle con esa especie de rollo muy nihilista: “¡A mí me da igual tu teatro y tu mierda! ¡Me es indiferente!”. (RISAS) Pero fue una respuesta muy visceral, una guindilla, muy horrible. Era mentira, no me daba igual, qué coño. El tío se quedó un poco desconcertado, sin saber cómo responder.

El hecho es que después de eso empecé a hacer el Ultrashow semanalmente. Tengo que reconocer que dispongo de libertad relativa porque se ha generado una especie de responsabilidad a través del dinero. Es decir, él te paga y esto tiene que mantenerse, es tu medio de vida, intenta que esto siga en este teatro, intenta que esto conecte con la gente. Cuidado con los ritmos, que no se haga pesado, no experimentes demasiado no vaya a ser que la gente empiece a marcharse de la sala. Inconscientemente no puedes evitar tener una serie de pilotos encendidos, y por otro lado esos pilotos impiden que yo de repente empiece a hacer algo ahí que sea insostenible a nivel comercial. Es decir, yo sé que si me pusiera a decir lo que me diera la gana (muy rara esta declaración, ¿eh?), si dijera que me da igual que estéis aquí, que me da igual todo, ahora voy a experimentar libremente, me voy a sentar de espaldas a vosotros... Pues la gente dejaría de ir a ver el Ultrashow y se terminaría en pocas semanas. “Noguera se ha hecho una espora y no sé lo que está haciendo, no vale el dinero”. 

Con esto no quiero decir que... pero sí hay una especie de agobio extraño e inconsciente cuando estoy actuando de que: “esto tiene que funcionar”. Soy una persona muy poco entusiasta y con pocas ganas de hacer cosas a no ser que sean muy sencillas y no me lleven nada de trabajo. Es una cosa ambivalente, lo del dinero.

CARLOS VERMUT
¿Te da miedo que al haberse convertido en tu medio de vida te veas haciendo un día el Ultrashow y no te apetezca?          

MIGUEL NOGUERA
Ha habido momentos de convertirte tú en la persona que entra en la sala y que dice: “Esto es una mierda. Esto es una puta mierda. Este tío está engañando a la gente”. Y pensarlo tú mientras lo haces. Estar haciéndolo, encarnarte en ese ser y pasarlo muy mal. Me ha pasado algunas semanas sufrir una especie de crisis de confianza en la que he llegado a pensar que el Ultrashow se había convertido en una cáscara de lo que era. Y eso mientras estás delante del público, defendiéndolo a muerte. Pero sé que esas son sensaciones cíclicas. Al fin y al cabo es un espectáculo que está bien, que a mí me gusta y me pagan por ello. Y ya está.

MARCOS ORDOÑEZ
Marcos Ordoñez
La Bestia Low Cost anda suelta
A mí me descubrió el Ultrashow y Diamond Flash la misma persona, San Jordi Costa. Aparte de que, para mí, una recomendación de Jordi ya suele ir a misa, lo que más me chocó en ambos casos fue que, a los diez minutos, la sensación era de que estaba ante algo que iba profundamente en serio. Y repito, esto me pasó tanto con Miguel como con tu película, Carlos. No se trata de que sea o no sea algo moderno, ni hostias, ni leches, ahí había un poder de convicción muy grande. 

CARLOS VERMUT
Cuando estaba trabajando en Diamond Flash me lo tomé siempre muy en serio, hasta el punto de descartar escenas o capítulos enteros y tener que repetirlo con otros actores porque tal y como estaba saliendo no me convencía. Siempre hay que tomárselo en serio, creo que nunca hay que perder la perspectiva de porqué haces las cosas. 

La gran pregunta que me hago últimamente es acerca de cuál es el fin del cine o para qué sirve. Y es una pregunta que no tiene respuesta, porque los productores de la charla de ayer te dirán que es para conseguir dinero, bueno no, para hacer buenas películas, pero al final te das cuenta de que el discurso muchas veces se torcía hacia conseguir más dinero. Decía J.A. Bayona que lo hacía por pura pasión y estoy seguro de que es así. La suerte de Bayona, y es que además es verdad, es que el cine que él hace por pasión conecta con el espectador. Se nota que es honesto, se nota que es el cine que quiere hacer. Tiene clara su perspectiva y en mi caso es lo mismo. Se trata de ser honesto y de tomártelo muy en serio. 

Tú por ejemplo empezaste a hacer el Ultrashow por pasión, porque te salía, no lo hiciste porque pretendieras vivir de ello.

MIGUEL NOGUERA
En absoluto. Por eso digo que ha sido una anomalía. Además partía de un presupuesto inverso al que es en la actualidad, que era el del material hermético para el espectador y una diferencia potencial entre el espectador y yo. Es decir, yo tenía mis anotaciones y a mí lo que me ponía realmente es que ese material no estaba ni trabajado ni se podía comprender y que cuanto más rápido fuera más loco sería todo. Y ahora es al revés, completamente.

CARLOS VERMUT
Tú has hecho una apuesta por tu material parecida a la carrera de coches en Grease. No pongas esa cara rara, ahora lo entenderás (RISAS). Al fondo hay un precipicio, los dos coches se dirigen hacia él y tu apuesta es para ver quién se baja primero, si el espectador o tú, y en este caso el espectador es el que se ha rajado, has ganado tú la carrera. En el cine comercial, muchas veces esa obsesión por intentar agradar al espectador de manera inmediata creo que es contraproducente, porque nunca sabemos qué es lo que quiere el espectador.

MARCOS ORDOÑEZ
Totalmente de acuerdo.

CARLOS VERMUT
Siempre dicen: “En España el público es como muy paleto...”. ¿Paleto un país cuyo director más reconocido internacionalmente es Pedro Almodóvar? Almodóvar es el tío de Entre Tinieblas, Almodóvar es el tío de Matador, que empieza con un tipo haciéndose una paja mientras está viendo un slasher. Es un planteamiento contradictorio, si Almodóvar funciona en taquilla es porque trabaja con pasión y creo que eso el espectador lo nota.

Vuelvo a retomar el tema del cine Low Cost, el cine independiente, ese cine hecho con poco dinero que mucha gente de la industria critica. Los directores de cine que están llenando y han llenado salas, que están generando industria y lo han petado, empezaron haciendo cine independiente porque era el cine que ellos querían hacer.

Christopher Nolan, Peter Jackson, Sam Raimi, George Lucas... Esos directores que empezaron haciendo películas de bajísimo coste son los que ahora mismo revientan las taquillas. ¿Por qué? Porque cada una de sus películas, cuesten 10.000€ o doscientos millones de dólares, están hechas con amor, y esa perspectiva es la que yo creo que nunca deberíamos perder.

Esa búsqueda para agradar al espectador, de escribir para meter gente en la sala... Si funcionas así, monta una discoteca. En serio, monta una discoteca. Si realmente quieres hacer buen cine y llegar al espectador, hazlo con amor. Ese sería un poco mi discurso de cuál es la conexión entre el cine Low Cost y el cine comercial. En el fondo es lo mismo.

MARCOS ORDOÑEZ
Lo fantástico es que habéis conseguido conectar con un público pero sin esa cosa tan pringosa y atroz de querer halagarle. No es cine para coleguis ni humor para coleguis. No encuentras adherencias del momento, referencias, guiños... Lo que hacéis parece venir de otro planeta completamente autónomo y atemporal. Esa pureza se agradece muchísimo y pienso que eso conecta muchísimo con el espectador porque va directo al hueso. No hay floripondios alrededor.

CARLOS VERMUT
En el caso de Miguel creo que es muy evidente porque su humor es una idea directa, sin necesidad de pasar por un modo narrativo convencional.

MIGUEL NOGUERA
Cuando yo anoto una idea no pienso en términos humorísticos, no me preocupo especialmente de que el lenguaje sea más o menos humorístico. De las ideas en sí, lo que a mí me interesa es esa mezcla de cuerpos, ese elemento que me interesa explicar y punto. Sí que intento buscar una cierta energía o entusiasmo “del momento”, en el que yo de alguna manera encuentro la forma de hacerlo sin sufrir, es muy importante encontrar eso, un páramo de tranquilidad para mí. Muy tranquilo, no puede ir mal, no hay una lógica de esfuerzo.

Mi medio natural de vida hubiera sido ser un empleado gris en una oficina en la que ya estuviera instituido que absolutamente nadie quiere estar ahí. Esas eran las reglas del juego que yo había aceptado, y eran buenas. Es decir, ni tú ni yo queremos estar aquí pero vamos a estar aquí ocho horas al día. Vale, yo lo aceptaba. Era triste pero lo aceptaba. Y luego había una especie de línea de fuga que era: “Cuidado, que a lo mejor me quedo algo de tu sonrisita, algo de tu informe y me lo apunto en una libretita, así creo que me libero de alguna forma, algo como subversivo.” Y ese era el formato. Yo me estaba mentalizando muy fuerte para ello hasta que de repente llegó la anomalía y ahora esa especie de válvula de escape se ha convertido en todo lo contrario, el reconocimiento, de repente tienes todo el día por delante... Es como una jugada de Satán, algo macabro, pero lo que también me pone bastante es que podría haber sido así. Es decir, no dependía de mí. Dependía de algo exterior. Podía haber sido así y habría vivido así y en cierto modo hubiera sido feliz así. Esto para mí es muy curioso.


La UltraOficina de Miguel Noguera.
CARLO PADIAL
En Los Pioneros podemos entender esto un poco, porque tenemos esta doble vida muy rara de hacer nuestros videos o la peli, pero también llevamos varios años trabajando como guionistas de encargo. Me impresiona mucho una cosa que me dijo Miguel en la presentación de uno de nuestros vídeos, Atrévete Ken, que fue: “Yo, para hacer algo que se parece a lo que a mí me gusta pero que no tiene nada de su esencia, prefiero no hacerlo”. Es algo que yo pensaba, porque en realidad llevamos tres años haciéndolo, pero los proyectos para los que escribíamos por encargo son terribles, una puta mierda. Incluso hay el riesgo de llegar a pensar que tu propio sentido del humor se te puede llegar a consumir en este tipo de proyectos. Tal vez por eso los videos que estamos haciendo últimamente son un poco más puros, o todo nos da un poco más igual. Cuando alguien me habla de montaje, o me quiere explicar algo de Final Cut, es como: “No me expliques nada. Ya tengo esa otra vida que es muy rara, con reescrituras interminables que son una locura, déjame hacer mis cosas”.

CARLOS VERMUT
Para mí hay un aspecto simbólico en el que pesa más el efecto burocrático que el real, y es el concepto que tenemos del estreno en salas. Este tipo de películas independientes que nosotros hacemos se estrenan muchas veces en una sala en Madrid o en Barcelona durante una semana y no va nadie a verlas, pero si consigues pasarlas en festivales parece como que de repente eso no cuenta. No, no, no, lo que cuenta son los seres humanos que ven la película, por eso me preocupa tanto el hecho de estrenar en salas de manera “legal”, porque de alguna manera mi película ya se ha visto en “muchas salas”, y se seguirá viendo. ¿Por qué estamos mirando siempre la parte mala? “Es que internet, la gente va a ver las películas así, pequeñas... ¡Vaya mierda! ¡El cine se hace para verlo en el cine!”. Perdona, la mayoría de series de TV son mil veces mejores que las películas que se hacen actualmente y se ven en pantallas pequeñas. “¡Ya, pero no es lo mismo!”. No, claro, no es lo mismo... pero porque son mejores las series de TV.


Barcelona / 28 de junio / 2012

domingo, 17 de marzo de 2013

Cronicalia: Jornadas Cine Low Cost V / "El fin del productor como el enemigo" .




DESIRÉE DE FEZ
En esta mesa contaremos con la presencia de Juan Cavestany, director de Dispongo de Barcos y El Señor. A su lado está Belén Atienza, productora que trabajó mucho tiempo en T5 Cinema en películas como El laberinto del fauno, Alatriste o las dos partes de Che que realizó Steven Soderbergh. Más recientemente se ha embarcado junto a Enrique López Lavigne en la aventura de fundar Apaches, su propia compañía de producción, y nos hacía especial ilusión que estuviera aquí hoy porque representa un poco el modelo opuesto de productor low cost que podremos encontrar mayoritariamente en estas jornadas. También es la productora de El Orfanato y Lo Imposible, ambas películas dirigidas por J. A. Bayona, quien también nos acompaña en la mesa. Por último tenemos a Isaki Lacuesta porque estos días estamos apostando mucho por voces nuevas, pero también veíamos que había toda una generación de directores un poquito anteriores que tenían un cierto espíritu low cost y creíamos que de un modo u otro debían estar representados..

BELÉN ATIENZA
Como ha dicho Desirée en su presentación, yo aquí soy un poco el contrapunto a estas Jornadas de Cine Low Cost, porque como productora he hecho todo lo contrario. Mi trabajo ha sido buscar dinero para producir proyectos más ambiciosos y poner a disposición de los directores medios suficientes para contar esas historias ambiciosas. 

De alguna forma siento que hay algo de necesidad a la hora de hacer cine de bajo presupuesto: necesidad de crear y contar una historia sin tener que depender de terceros, de situaciones de financiación o de coyunturas. En Apaches hemos participado en la producción de Extraterrestre. Nacho Vigalondo llevaba tiempo intentando financiar Open Windows, pero su impulso creativo es tal que le impide estar encerrado en su casa, por lo que se lanzó a hacer Extraterrestre, que quizá no sea una muestra tan Low Cost como otras que se han visto en estas jornadas, pero sí que tiene el  espíritu de contar una historia con lo mínimo.

JUAN CAVESTANY .   
Yo no suelo venir a este tipo de coloquios, más que nada porque no me invitan (RISAS), pero cuando voy a alguno nunca me preparo nada, confiando en que cuando llegue el momento me inspiraré y podré aportar algo interesante. Como ya he pasado antes por la situación de que la dichosa inspiración no llega, hoy me he preparado unas cosillas inspiradas en el decálogo que nos han pasado Desirée de Fez y Miqui Otero como “guía” para esta mesa. Así que voy a sacar este papel arrugado en el que he escrito mi propio decálogo, mis diez ideas. 

La primera dice así: “El vértigo es mitad miedo a caerse y mitad ganas de tirarse”, o como decía David Foster Wallace en un libro que estoy leyendo ahora: “La desesperación es mitad miedo a morir y mitad ganas de morirse”. Esto tiene que ver con el punto número dos, que viene a decir que el miedo y la risa (o la alegría y el dolor) van siempre juntos, como bien ilustró Isaki en La leyenda del tiempo. Esto lo sé porque como sabía que iba a coincidir contigo en esta mesa la vi hace poco (RISAS).

ISAKI LACUESTA
Se dice que todas las citas literarias en el cine de Godard son del principio o del final de los libros, que es lo único que se leía. Juan hace lo mismo, porque ésa es, literalmente, la última frase de la película.

JUAN CAVESTANY
El tercer punto se refiere a la composición de esta mesa y al cartel del ciclo en general, porque somos muy dispares todos. Entonces lo que yo he escrito es algo así como que “todo movimiento, corriente o moda tiene como punto de partida un cierto grado de incoherencia, arbitrariedad, homogeneidad, disparidad e incluso contradicción, y a lo mejor todo esto no ocurre porque sí, sino que es una condición imprescindible para que algo empiece”.

Luego tengo un cuarto punto que habla de que no me creo nada de internet. Me da muchísima pereza ese mundo, esa idea de que es el presente me causa muchas dudas. Me gusta ver el cine en el cine, necesito ver Lo Imposible en pantalla grande y no creo que Internet sea una alternativa. Me parece algo que está ahí y que es algo que a algunos les puede venir bien usarlo en casos concretos.

El punto cinco se centra en que, en el cine, me gusta más ver personas que personajes o personalidades. Relacionado con eso, tampoco creo que ahora mismo en esta mesa haya “productores”, hay personas. Es imposible generalizar, yo solamente apunto que los productores de los que hay que huir son aquellos que constantemente vaticinan el final del cine para desanimar a la gente y así seguir controlando ellos una porción del pastel, que cada vez es más pequeño. Esos son los que a mí me provocan sospechas. Belén, desde luego, no es de este tipo de productores.

El punto seis dice así: “Me deprimiría profundamente descubrir que hacer películas con poco dinero o sin dinero alguno se acabara usando como argumento para recortar sueldos, o que fuera una justificación que lleve al razonamiento de que se puede hacer cine sin nada, lo cual pondría en peligro la subsistencia de la industria y sus profesionales”.

El punto seis es depresivo, sí, pero lo que me deprime profundamente es el punto número siete, y es comprobar que nadie ha protestado por el derrumbamiento del sistema de financiación del cine español. Parece que a nadie le ha importado. La gente no está pidiendo ver cine español. El sistema se ha caído y nadie dice nada. Por supuesto, ahora mismo la gente tiene cosas más importantes en las que pensar que en el cine...

ISAKI LACUESTA
En la Eurocopa, por ejemplo...

JUAN CAVESTANY
...pero para los que hacemos cine, yo creo que el reto principal ahora es la relación con el público, que está medio rota, maltrecha y que hay que reconstruir como sea. No sé si el cine hecho sin dinero es el más apropiado para eso, pero bueno...

En el punto número ocho he escrito que no pretendo que ninguna de mis películas, ni Dispongo de barcos ni El Señor, sean ejemplo ni símbolo de nada. Han sido formas a las que he recurrido para hacer cosas concretas en momentos puntuales. No reniego de hacer otras películas en otros entornos o en otros niveles de producción o de colaboración. Ni reniego de eso ni creo que eso haya muerto.

El punto número nueve es que es cierto que el acceso a rodar uno mismo y editar en casa hace más universal la posibilidad de hacer una película, pero eso en realidad no es lo importante. Tal vez incluso es peligroso. En Diamond Flash, por ejemplo, lo importante no es su bajo presupuesto, sino su profundidad y su ambición dramática. No confundamos el medio o el soporte con lo que estamos intentando hacer, que son películas.

En el punto diez, ya para acabar, constato que cada vez sé menos y todo me parece más relativo y dudoso, incluyendo todos los puntos que he enumerado hasta ahora.

Hordas de desaprensivos se dirigen a su bar favorito para seguir la Eurocopa.
ISAKI LACUESTA
Estoy completamente de acuerdo con todo lo que has dicho, especialmente con lo que se refiere a no aprovechar toda esta oleada de cine Low Cost para criticar todo lo demás. Me hace muchísima gracia cuando leo artículos en prensa reivindicando que por fin se hagan películas así o que la gente que trabaja en cine no cobre. Pero ellos cobran por escribir en los periódicos, no lo hacen gratis, aunque algunos son tan tontos que sí que lo están haciendo, sólo hay que ver El Huffingon Post. Los periodistas están haciendo igual que los laboratorios de cine, que acabaron con su propia carrera haciendo cada vez peor su trabajo. Ahora mismo, el periodismo es ese ámbito que nos sirve a los cineastas como consuelo, porque ves que siempre hay alguien que está peor que nosotros.

Dentro del folleto que nos habéis pasado desde la organización, encontré una frase que decía algo así como que “el productor debe dejar de ser el enemigo del cineasta”. Yo nunca he visto al productor como un enemigo, en realidad. Con la mayoría de los productores que he trabajado me llevo muy bien y seguiría trabajando con ellos muchas veces. Solamente hay uno que es igual de tonto que esos periodistas con los que me llevo mal, pero no es por su oficio de productor sino por su condición de mezquino y mala persona. Por lo general, la relación productor-director es absolutamente indispensable. Incluso en el caso de que el productor sea el mismo director, esa esquizofrenia debe llegar a buen puerto. 

Cuando he trabajado a gusto con los productores es cuando los números estaban abiertos, porque sabíamos cuáles eran las cuentas. Eso hace que como director te veas en la obligación de saber gestionar esos medios que tienes a tu alcance, saber que son esos y no más pero tampoco menos. Es una parte importante del trabajo de un director, que no es sólo un poeta chiflado que imagina cosas sino alguien que debe saber cómo gestionar ese equipo de personas y esos recursos. Es necesario, por ejemplo, saber si tienes medios para rodar con una grúa o esos medios los tienes que dedicar a los bocadillos... y no equivocarte al tomar la decisión porque si te equivocas, la película va a estar mal. Saber lo que puedes y lo que no puedes hacer es algo que se aprende trabajando  A partir de aquí, quizá lo más valioso del cine español actual es la gran diversidad de ideas que hay. Encuentras películas que cuestan 1000€ (algunas cojonudas y otras muy malas), y de ahí nos podemos ir al nivel en el que están Jota y Belén, que es el punto más alto y es fantástico.

JOTA BAYONA
Debe ser la primera vez en mi vida en la que yo soy el punto más alto. (RISAS)

ISAKI LACUESTA
Hay que aprovechar ese momento. Luego, el cine español se ha convertido en un detector de tontos. En cuanto encuentras a alguien que para resumir el cine español utiliza solamente un adjetivo, ya sabes que estás ante una persona que no tiene la menor curiosidad ni el menor interés por saber qué es lo que existe. Es imposible definir el cine español o el cine de cualquier lado con una sola palabra. Precisamente la gracia es que hay de todo. Si no te gusta Andrés Duque pues igual te gusta Paco Plaza o te gusta Santiago Segura... Hay mil cosas que ver. 

Yo siempre he querido hacer cine en formas distintas, hacer películas que requerían medios muy caros (que aún no lo he conseguido pero estoy trabajando para ello) y películas muy baratas, que eso sí lo he conseguido ya. Me gusta la idea de estar donde la gente no te espera y hacer otro tipo de cosas. Es algo que los pintores hacían de forma muy natural: Rembrandt hacía cuadros gigantes como los de Bayona y mientras tanto hacía sus esbozos, que a veces eran preparatorios para obras mayores y otras eran la obra en sí. Yo me lo planteo un poco igual, como que a veces me apetece escuchar punk-rock y a veces me apetece escuchar música sinfónica que precisa de cincuenta músicos.

JOTA BAYONA
Jota Bayona
Casi se nos escoña en los últimos Goya.
Yo creo que esto va a ser un poco como un debate de Intereconomía, porque estamos todos de acuerdo y vamos a tener que hacer un simulacro de discusión. Hay una palabra que es clave y que Belén ya ha mencionado al iniciar la charla, que es la “necesidad” de querer contar una historia y trabajar para que acabe siendo una película, y eso no tiene nada que ver con el presupuesto. Obviamente hay que ser inteligente y saber administrar los medios que tienes para no parecer un tonto. Para mí esa es la base, y luego ya diferenciar entre Low o no Low Cost... No quiero pensar que las películas son buenas o malas en función del dinero que se invierte en ellas. Recuerdo que trabajé con un montador al que a veces le decía que algo que estábamos haciendo era un poco experimental, y él me respondía: “Sí, pero... ¿Experimental bueno o experimental malo?”. Pues con el cine Low Cost es igual. Lo cual nos lleva otra vez a lo de la necesidad. Yo las películas que he hecho las he hecho porque no me quedaba más remedio, porque las tenía que contar, y yo creo que esa es la base que confiere a alguien la autoridad para hacer una película. 

ISAKI LACUESTA
Luego hay otra cosa de la que mucha gente no se da cuenta a veces, es algo que sobre todo ocurre en las escuelas de cine. Incluso yo, cuando era estudiante, decía lo mismo: “Joder, yo si tuviera un millón de euros no veas la película que haría”. No se dan cuenta de que nadie te regala ese millón o esos cincuenta millones. Hay un trabajo previo muy grande para conseguir ese presupuesto, y ese trabajo forma parte de las propias funciones de un productor o de un cineasta. Es decir, me imagino que seguramente Jota habría podido hacer más películas o con más frecuencia, pero en vez de eso ha trabajado para conseguir el presupuesto necesario para hacer Lo Imposible.

BELÉN ATIENZA
Se ha comentado anteriormente el divorcio del público con el cine español. Yo no creo que sea tanto con el cine español como con el cine en general. Lo que es indudable es que se está dejando de considerar la magia de entrar en una sala como parte del tiempo dedicado al ocio, y antes la gente lo tenía casi en primera posición. Y vas fuera, vas a otros países y esto no pasa, es algo muy de aquí. Es una especie de debate que estamos teniendo constantemente y que no parece tener ninguna salida, porque nadie tiene una explicación o una solución. El otro día lo hablábamos con distribuidores y el problema no es que haya crisis o que las recaudaciones estén bajando un 20 o un 30%, el problema es que hay un cambio de tendencia. Es una forma de expresión, un arte convertido en entretenimiento que se está convirtiendo en algo que no se considera necesario.

JOTA BAYONA
Es triste, y la cuestión es cómo vamos a reaccionar a eso, porque lo que no podemos hacer es cambiar la tendencia de la gente.

BELÉN ATIENZA
Sí se puede cambiar la tendencia de la gente.

JOTA BAYONA
Se puede intentar, pero...

BELÉN ATIENZA
Hace poco se celebró en Francia el Día del Cine, y las recaudaciones en taquilla fueron espectaculares. Consiste en que comprando una entrada y pagando sólo un euro más, tienes otra entrada gratis. Y los cines se llenan. 

Lo que sí me interesa a mí sobre el Low Cost es que los autores no se nos pongan ahora por delante a la hora de contar una historia, ¿no? Osea que si tienes ese impulso, lo haces. Y yo creo que eso ahora mismo es bueno, pero hay que ver cómo se explota eso y cómo llega a todo el mundo.

ISAKI LACUESTA
Una primera solución muy evidente sería el estreno simultáneo en salas y en internet. Hasta ahora los exhibidores lo bloquean porque saben que la prensa sólo cubre los estrenos en sala, pero en estos momentos lo que ofrece una sala es tan escaso y ridículo que ya no podrán resistir mucho más tiempo. Si te dicen que no estrenes en sus salas... pues no estreno en sus salas. Mejor, casi mejor. Lo digo medio en broma porque todavía hacemos películas intentando que tengan una cierta calidad de imagen y sonido, y el lugar impecable para ver el resultado final es la sala. 

BELÉN ATIENZA
¿Pero cuando dices “lo que te ofrecen las salas” te refieres a lo que te renta una película en una sala de cine o al productor?

ISAKI LACUESTA
Me refiero a lo que te renta la sala y a la gente que va, que es prácticamente nadie.

BELÉN ATIENZA
Ya, lo que pasa es que este es un debate que está super abierto y yo no sé si eso sería darle realmente la puntilla a la sala. 

ISAKI LACUESTA
Yo le daría la puntilla, ¿eh? En esa negociación que hay ahora mismo con los exhibidores tenemos todas las de perder.

BELÉN ATIENZA
Lo que sí es cierto es que hay muchos tipos diferentes de películas para los que hay formatos que se adaptan mejor y otros que no. En New York, antes de empezar una proyección, hay un spot en el que se pasa el fragmento de una película aprovechando toda la pantalla. De repente se oye una voz que dice algo del tipo: “Las películas fueron pensadas para verse en una gran pantalla en la sala oscura del cine”. Empezaba a reducirse el tamaño de la pantalla más y más hasta verse reducida al tamaño de una tele. Te sientes ridículo ahí viendo eso. Siempre vas a poder ver una película en la tele después, siempre vas a poder verla en un ordenador, pero el primer acercamiento en la sala...

Prueba fehaciente de que ver cine en la tele es cosa de Satán.

JUAN CAVESTANY
Pero Isaki, ¿por qué dices lo de darle la puntilla a las salas?

ISAKI LACUESTA
No, no, no digo que haya que darle la puntilla, pero te digo que ante ese exhibidor que no te deja estrenar simultáneamente en internet habría que plantarse y dejarle claro que no vamos a estrenar la película en sus salas. Con mi última película no habría supuesto un riesgo económico para nadie.

JOTA BAYONA
Yo creo que estamos todos de acuerdo en que el estreno simultáneo en internet y en cines tiene que ser posible para los productores que así lo quieran. Lo que no tiene sentido es que tú quieras estrenar en internet y no puedas.

ISAKI LACUESTA
Pues eso es lo que está pasando hasta ahora.

JOTA BAYONA
Evidentemente, lo que aquí deberíamos discutir es si vamos a tirar la toalla y vamos a dejar de pelear por hacer un producto competitivo que esté en las pantallas de cine. A eso es a lo que yo me refería cuando decía que hay que adaptarse. No olvidemos tampoco que hay una cuestión cultural de fondo, y es que no tenemos precisamente el gobierno más adecuado a la hora de culturizar a las masas en este sentido. Nosotros, como cineastas, tenemos que luchar por nuestras películas. Eso, en tu caso, implica seguramente poder hacer un estreno simultáneo en salas y en la red, donde vas a poder rentabilizar tu película de una manera mucho más segura. Al mismo tiempo, lo que a mí me asusta un poco son algunos artículos que lees en prensa y que consideran que el hecho de estrenar en internet va a ser la salvación del cine español. ¿Qué estamos, tirando la toalla? ¿No vamos a competir? Entre lunes y martes, esta semana una película ha hecho un millón de euros (Tengo ganas de ti). Se puede intentar, yo creo que deberíamos intentarlo.

ISAKI LACUESTA
No, claro, lo que es seguro es que si me tiro meses mezclando y etalonando es para que la película pueda verse bien. Quizá también sean cuestiones cíclicas, ¿no? Haciendo una analogía un poco rara, igual es como cuando la gente deja de jugar al tenis en la calle y se van a jugar a tenis al Spectrum. Luego poco a poco ese Spectrum es más elaborado, precisa de tus gestos corporales, hueles a césped mientras juegas... (RISAS) Hasta que quizá te encuentras pensando que estarías mejor en la cancha real y vuelven a jugar a la calle. Igual en el cine pasa lo mismo, acaban volviendo a las salas para luego darse cuenta de que se está mejor fuera, en la calle, tomando copas con los amigos.  

JUAN CAVESTANY
Yo tuve la oportunidad de estrenar Dispongo de barcos en una sala de Madrid con la que había entrado en contacto, y sólo me sirvió para presentarla a la Academia cuando llegó el plazo de los Goya y llenarme de orgullo por poder decir que la había estrenado. Luego, la experiencia de El señor fue muy disparatada porque la puse en internet para descarga, previo pago de 3€ mediante Paypal. Algo muy artesanal, lo más parecido a vender por eBay tus cosas usadas. No ha sido un experimento muy científicamente planteado, no se pueden sacar conclusiones, lo ha descargado muy poca gente, pero por el hecho de haberse distribuido de este modo ha tenido una cierta atención mediática que no se corresponde con las descargas reales.

ISAKI LACUESTA
¿Cuántas descargas has tenido?

JUAN CAVESTANY
Unas trescientas. Y cien más que he regalado yo... (RISAS)

ISAKI LACUESTA
Eso es lo que dicen que es el futuro, ¿no? Otro buen ejemplo es lo de Nacho Vigalondo. Tiene cien veces más followers que espectadores ha tenido Extraterrestre. Los followers de Twitter no van al cine, están en Twitter.

BELÉN ATIENZA
Pero la peli de Nacho, por ejemplo, está en iTunes y en USA está yendo bien, está entre las primeras ochenta. De repente dices...

ISAKI LACUESTA
…¿qué está pasando aquí, no?

BELÉN ATIENZA
Sí. Qué está pasando aquí. Eso es lo que yo veo un poco preocupante, la falta de interés. Luego en parte hay una cierta responsabilidad de la gente que lo hacemos. Tener claro que hay que competir.

ISAKI LACUESTA
Pero Extraterrestre es una peli que puede competir perfectamente, que se ha promocionado bien...

BELÉN ATIENZA
Sí, pero el resultado en salas ha sido nefasto. En el caso de Extraterrestre, quizá lo que ocurrió fue que al distribuidor le gustaba mucho y confiaba en la película, pero hizo una inversión en un número de salas que de alguna forma todos pensábamos que estaba un poco sobredimensionada. Lo que sí es cierto es que Nacho es una persona muy mediática, que despierta interés en la prensa, que tuvo presencia en medios esas dos o tres semanas de promoción... De alguna forma sí que terminó estando proporcionada la inversión en salas o el número de copias con el ruido que hizo la peli, pero luego no llevó a esa gente al cine. Lo que dices tú, los 100.000 followers o los que sean no van al cine a pagar una entrada, pero igual luego sí se la descargan.

ISAKI LACUESTA
Ese es el tema. ¿Por qué no van?

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué no van?
BELÉN ATIENZA
Claro, ¿por qué no van? ¿Por qué ha dejado de ser un buen plan ir al cine? No sé si es cuestión generacional. Nosotros, por ejemplo, cuando teníamos 20 años no nos planteábamos un fin de semana sin ir al cine.

ISAKI LACUESTA
En cambio, la cultura del evento funciona muy bien, ¿no? Todos los festivales están llenos, hay más gente en esta mesa redonda que en cualquiera de los pases de mis películas (RISAS). Habría que prohibir las mesas redondas (RISAS). Recuerdo que cuando Los condenados estuvo en un cine aquí en Barcelona fue muy poca gente a verla, pero al cabo de dos meses se pasó en el CCCB al mismo precio y se quedó gente en la calle sin poder entrar. Quizá haya una serie de cines que no han conseguido fidelizar a los espectadores, que los han expulsado por alguna razón que puede ser desde la propia calidad de las salas hasta la programación a largo plazo... Habría que entrar en más detalle en estas cosas.

BELÉN ATIENZA
Lo que sí que es cierto es que el público adulto español de cuarenta años en adelante sigue funcionando. Sólo hay que ver el fenómeno Intocable. Mis padres, por ejemplo, están jubilados y van todas las semanas al cine. En cambio, los chicos de 20 años no. También hay que pensar en el precio de la entrada, pero creo que cuesta lo mismo una entrada aquí que en USA. Lo que pasa es que aquí igual la renta no... No lo sé. Que se pueda incentivar eso... Luego las salas tienen problemas para salir adelante, no sé si hay un 30% de salas deficitarias.

JUAN CAVESTANY
Las salas ahora animan a ver el cine en internet, en casa. El otro día fui a ver Men in black III a un cine grande, que es algo que yo hago cada vez menos, ir a ver pelis de estreno. Éramos tres personas más y yo. Las cadenas de exhibición tienen ya plataformas en las que puedes ver estrenos en casa a la semana siguiente, están llenas de anuncios por todas partes para que lo veas en casa. Es muy extraño, ¿no?

JOTA BAYONA
Pero joder, es que aquí el 90% del consumo de cine “en casa” es piratería, no es pagando. Es decir, tú vas por la calle y ves el anuncio de una compañía de teléfonos que dice: “La música, si es gratis, suena mejor”. Es que tenemos un problema cultural muy serio y no lo vamos a solucionar en los próximos años, va a costar mucho más.

ISAKI LACUESTA
Yo doy muchas clases de cine y la mayoría de los alumnos desconocen por completo lo que es Filmin, o te dicen que no hay ofertas legales. O incluso profesores compañeros míos de la facultad te vienen con que técnicamente no funciona el streaming. Inténtalo algún día, hombre...

BELÉN ATIENZA
Por ser un poco más optimista, sí que es cierto que el consumo audiovisual es brutal, el problema es que se consume sin pagar, ¿no? Esa tendencia, ese interés por contenido audiovisual, por series, por películas, sigue existiendo... pero también es verdad que la industria ha llegado muy tarde para adaptarse a esto.

JOTA BAYONA
De lo que debe ser consciente el público es de la pobreza que la piratería está suponiendo para el cine. Es decir, las televisiones están dejando de comprar películas españolas o europeas y se dedican sólo a comprar un cine muy determinado y taquillero. Los gustos se polarizan mucho, al final todo se reduce a una cuestión de cine muy comercial o cine muy rudimentario, y hay un eslabón medio que se está dejando de hacer, lo que conlleva una pérdida brutal de la calidad del cine que estamos viendo. 

ISAKI LACUESTA
Soy de los que piensan que habría que hacer un trabajo fuerte de pedagogía para que se sepa todo lo que implica el trabajo en el cine. Los makig-of, sin ir más lejos, podrían ser verdaderos “cómo-se-hizo” en lugar de ser meros anuncios, y así se vería todo el trabajo que hay detrás. 

JUAN CAVESTANY
Especialmente de cara a la recuperación o el restablecimiento de la relación con el público. 

ISAKI LACUESTA
Precisamente la partida dedicada a la educación es una de las que el ICAA ha cortado por completo. No es una de las cosas más inteligentes que pueden suceder ahora mismo. Una partida que además es ridícula porque era muy poco dinero, pero la han cortado por completo.

JOTA BAYONA
El problema es que el gobierno no entiende que no es educación, que es inversión. Nos están recortando en invertir, entonces ese es el futuro que nos espera.

ISAKI LACUESTA
Querían cortar el programa de Jordi Hurtado, ¿no? Cortan cosas muy simbólicas que no cuestan nada. Jordi Hurtado y una pared. Eso no cuesta dinero apenas. Ese tipo de cosas hay que mantenerlas. Y más siendo Jordi Hurtado. (RISAS)

Hay gente como Cinema En Curs que trabajan haciendo cursos de cine modélicos en institutos y escuelas. Es un sistema de aprendizaje y educación mutuo en el que hay un profesor del colegio y un profesor que es un profesional del cine. Desde la Generalitat tienen la intención de apostar por la educación en cine, y aunque van a recortar muchísimo las ayudas a producción hasta el punto de que quizás no subvencionen ninguna película nueva el año que viene, tienen la intención de continuar la educación. En el ICAA no, han pasado por completo.


JOTA BAYONA
Claro, es que en el fondo lo que tenemos es un problema cultural y de educación. La necesidad por rodar va a estar siempre ahí. Y siempre va a aparecer gente que va a rodar con mucho o con poco presupuesto porque tienen esa necesidad. Lo que nosotros tenemos que asegurarnos es de ofrecer los medios para que esa gente se pueda formar. Ahí es donde realmente estamos fracasando. Y el problema de la piratería también es un problema de educación.

BELÉN ATIENZA
Una cosa que ya está empezando a pasar es que para llegar a un cierto nivel en la producción te tienes que ir fuera, tanto a buscar el dinero como a rodar. Hay crisis en todas partes, desde luego, y la tendencia de los estudios en los últimos años ha sido centrarse en franquicias, con lo cual todas esas películas intermedias que comentaba Jota están quedando huérfanas y precisan de fondos privados para poder hacerse.

Tú te vas fuera y las cosas se mueven, la gente quiere escuchar las ideas que les cuentas, quieren oír un pitch, la gente se ha visto las películas de los directores españoles y se acuerdan de los nombres. Fuera, el mercado y el público están sanos. En USA ha aumentado la taquilla respecto al año pasado. En Francia va muy bien. Los vecinos van bien.

ISAKI LACUESTA
En Francia también ha habido más espectadores este año que el anterior. No existe ese discurso de que el cine ha muerto y las salas se han acabado.

JOTA BAYONA
Pero es que vas en el tren y hay alguien delante tuyo viendo una película de estreno ahí, en su portátil. Y yo pienso, mira, si se estuviera metiendo una raya de coca le llamarían la atención, pero como está viendo una peli no pasa nada.

ISAKI LACUESTA
Yo me encontré un tío en un tren viendo una peli mía, ya tiene mérito eso... (RISAS) Es verdad. Me dio vergüenza y pasé de largo.

DESIRÉE DE FEZ
Chicos, queda un cuarto de hora de mesa y yo creo que estaría bien abrir el turno de preguntas al público.

PÚBLICO
¿Qué opináis de la posibilidad de que se bajase el precio de las entradas para películas españolas en salas?

JOTA BAYONA
¿Pero por qué las españolas? ¿Son peores?

PÚBLICO    
Hombre, después de analizarlo mucho y ver que uno de las principales razones para que la gente no vaya al cine es el coste de la entrada, quizá si disponemos de una entrada a precio especial, ese público que hasta ahora se quedaba en casa preferiría ir al cine.

ISAKI LACUESTA
Yo creo que lo mejor sería que cada película encuentre su vía, ¿no? Igual que cada vendedor de detergente le pone un precio a su producto, igual hay películas a las que sí les convendría tener un precio más barato y otras a las que no. Hacerlo así, en bloque, como norma, me parece complicado.

BELÉN ATIENZA
Lo que me parece que no nos gusta a nadie es que de alguna forma se le ponga una etiqueta al cine que hacemos aquí. No es verdad, es que no es verdad. Aquí tenemos a los mejores técnicos, directores, guionistas... Son tan buenos como los franceses, los alemanes o los de cualquier otro sitio y son capaces de hacer películas al mismo nivel que el que se ve en las películas de USA con presupuesto de 200 millones. Eso es la realidad. Es así. No es menor calidad.

PÚBLICO
Cien por cien de acuerdo, pero a la hora de competir ante diez estrenos de blockbusters norteamericanos, el cine español lo tiene difícil.

BELÉN ATIENZA
Sí, igual en algunas películas tiene sentido, por su propia naturaleza o incluso su ambición. Cuando haces una película, yo creo que de alguna forma ya sabes un poco hacia dónde estás tirando. Yo no creo que Juan hiciera El señor pensando que la iban a ir a ver 5 millones de personas a las salas. Cada película tiene un diseño, un lanzamiento y una idea de recorrido de hasta dónde puede llegar. No es lo mismo El señor que Lo Imposible. Son dos productos completamente diferentes. De alguna forma, a mí ponerle esa etiqueta y bajar el precio me parece que es lanzar un mensaje equivocado. 

ISAKI LACUESTA
A mí en el fondo lo del precio, y a lo mejor suena un poco impopular, me ha sonado siempre a excusa mala y falsa. Yo creo que el problema es que la gente se puede bajar gratis las películas y las cervezas no. El precio de una peli equivale a dos cañas y los bares están llenos. Por no hablar del precio del fútbol y mira el Camp Nou, está lleno. Por no hablar del precio del teatro o de un paquete de tabaco. Sí es verdad que la crisis es jodida y todos consumimos menos, pero no hay una proporción en lo que ha bajado la taquilla respecto a otros mercados.

BELÉN ATIENZA
-Doctor, me duele el cine español...
-Usted también fue a ver la última de Garci, ¿eh?
Cuando te sientas a hablar con exhibidores y distribuidores te das cuenta de lo complicado que sería y de todo lo que implica, pero sí creo que podrían impulsarse políticas de promoción para que algún o algunos días al mes se pudiera disfrutar de precios especiales. No lo sé. Esto va a sonar muy al “Me duele España” de Unamuno, pero este tipo de debates nunca parecen llegar a ningún lado porque nunca se materializan en una acción conjunta. Tendrían que trabajar a la vez los distribuidores, exhibidores, productores, las teles... Es decir, las teles no emiten cine español.

JOTA BAYONA
¿Cuánto dinero se gasta TVE al año en cine norteamericano y cuánto se gasta en cine español?

ISAKI LACUESTA
¿Cuánto se gasta en los derechos de la Champions League compitiendo de forma ilegal con las televisiones privadas?

PÚBLICO
Me gustaría que se hablara un poco del tema de los exhibidores, porque según lo que tengo entendido es la única pata de la mesa que está un poco inamovible y recelosa de temas como Internet o acortar la ventana de explotación. Evidentemente, con películas como Tengo ganas de ti o Lo imposible, los exhibidores van a estar llamando a vuestras puertas y hasta peleándose por tenerlas en sus salas, ¿pero qué ocurre con películas como las de Isaki o las de Juan que se retiran de las salas tras una semana y sin dar ningún tipo de explicación? 

ISAKI LACUESTA
En el caso de Los pasos dobles tengo que decir que cuando los exhibidores la quitan, creo que la quitan con razón. Realmente no iba gente a verla. Es duro decirlo así, pero las salas de cine tienen que cuadrar sus números. Me ha ocurrido que muchísima gente venía y me decía: “¡Qué hijos de puta, la han quitado!”, pero esa misma gente no fue a verla.

JOTA BAYONA
Tampoco hay que demonizar al exhibidor, que al fin y al cabo está luchando para manterner su negocio. Si una película tiene la sala llena te aseguro que no la retirará, o es muy dificil que suceda. Se pueden dar casos concretos, seguro. Si tiene tres salas y las tres películas le funcionan muy bien, alguna tendrá que caerse porque llega Los Vengadores, pero esa suele ser la excepción. En lo que sí estamos todos de acuerdo es en que se debería flexibilizar la ventana de exhibición. Es decir, si hay un productor que quiere estrenar en internet a la vez que en cine, debería poder hacerlo. Eso está claro. Porque hay apuestas que lo permiten. Hay películas que han costado 100.000€ que pueden hacer eso y es la manera de llegar a un público más amplio, pero hay otras películas que no.

ISAKI LACUESTA
Hay un tema que dificulta mucho el boca-oreja y es la gran cantidad de películas que hay, ¿no? También es un poco consecuencia de la democratización que estamos viviendo y que nos ha permitido a las clases medias hacer cine. Antes sólo lo hacían los aristócratas o algunos afortunados, ahora todos hacemos pelis, con lo cual hay más cineastas que espectadores. Es la parte negativa de algo muy bueno que ha ocurrido.

BELÉN ATIENZA
Hace poco me he enterado de que en Francia no se puede hacer publicidad de cine en la televisión, lo que permite situar en igualdad de condiciones el cine francés frente al cine norteamericano. Por mucho dinero que tenga un estudio, no se puede publicitar en la tele, que es lo que más cuesta en una campaña ya que suele estar cerca del 70% del dinero dedicado a la promoción. El resto de la publicidad, como es más barata, se la pueden permitir de alguna manera todas las películas. No es ninguna solución, pero dentro de un paquete de cosas que se podría trasladar aquí, considerar algo así supondría un empujoncito de cara a que el público percibiera las películas a un mismo nivel.

PÚBLICO
No tengo las cifras exactas, pero tengo entendido que el 90% o más de los cines en España están en manos norteamericanas, ¿no?

BELÉN ATIENZA
Yo creo que se acerca más al 80%. Una parte importante, de todas maneras.

JOTA BAYONA
Mira, yo te digo una cosa, los norteamericanos sólo están interesados en una cosa, que es ganar dinero. Últimamente han producido películas españolas porque se han dado cuenta de que hay un público para el cine español. Como decía Isaki, ahí es donde nosotros, si queremos estar en esa cadena de cines y tener una representación importante, tenemos que saber administrar nuestras posibilidades y nuestros medios para poder estar ahí, evidentemente.

ISAKI LACUESTA
Y el otro 20% de salas que no son americanas se comportan igual.

PÚBLICO
Otro fenómeno que yo creo que va a ser más complejo es el papel de la televisión pública. Durante muchos años, algunas de las películas más interesantes se han podido rodar porque los productores han contado con la ayuda de las televisiones públicas, y algunos con coproducciones extranjeras. Esto ahora está en un punto muy difícil y es posible que durante los próximos años baje naturalmente el ritmo de producción, especialmente el de las películas un poco menos comerciales.

ISAKI LACUESTA
Es una cuestión de sacar el máximo partido a ese poco dinero público que haya. Una medida que a mí me parecía muy lógica era imitar el antiguo modelo portugués, y digo “antiguo” porque en Portugal se acaban de cargar por completo las subvenciones al cine. El modelo existente era un convenio según el cual las películas que tenían una subvención pública eran automáticamente compradas por la televisión portuguesa, con lo cual maximizaban los gastos y esas películas tenían una visibilidad que suponía un retorno a la sociedad. Esto en España no ha existido nunca. Ha habido películas con subvención del ICAA que TVE no compraba y viceversa.

JOTA BAYONA
También rompamos una lanza en favor de TVE, que gracias a la crisis está empezando a emitir películas en blanco y negro en prime time. (RISAS)

ISAKI LACUESTA
Es curioso, sí. TVE tiene este sistema de contabilidad extraño según el cual las películas que han comprado no contabilizan hasta que se emiten, y ahora se encuentran con que no pueden emitir nada nuevo, porque el día que emitan la nueva de Almodóvar se arruinan. Por eso están emitiendo cosas antiguas.

PÚBLICO
Tengo entendido que si una producción americana va a Francia, se le ayuda fiscalmente para que se ruede ahí, lo que de alguna manera incentiva la produccion y el empleo... ¿Esto pasa aquí? ¿Podría hacerse algo así?

BELÉN ATIENZA
En el caso de Canadá se ha generado prácticamente una industria nueva de la nada. No sé exactamente los baremos que se plantean, pero creo que te pueden llegar a devolver hasta el 40% de lo que tú te gastes. Eso ha llevado a que un montón de películas y series se hayan rodado ahí. 

Cuando estábamos rodando Lo Imposible en la Ciudad de la Luz de Alicante, vino una compañía alemana muy grande que estaba levantando un proyecto inspirado en Pompeya. A saber: volcán, tsunami, terremoto... Todo en uno. Estaban visitando estudios y se quedaron muy impresionados con los estudios porque son realmente increíbles, los mejores de Europa. Pero claro, el beneficio fiscal que les ofrecen en Túnez o Malta es el doble que el de aquí. Ahora mismo, en España, ese aspecto no es lo suficientemente significativo ni competitivo para nada.

JOTA BAYONA
Para que os hagáis una idea del caso concreto de Toronto: es una ciudad que ha apostado por el cine, ha sabido crear un festival que es una referencia absoluta, tiene unos estudios que son una división de los célebres Pinewood ingleses y han creado todo un sistema de ayudas económicas que hacen que una grandísima parte del cine norteamericano se vaya a rodar ahí, lo que ha supuesto el inicio de una industria brutal en la ciudad. 

Yo he estado en los estudios de Toronto, donde ha estado rodando Guillermo del Toro su próxima peli. Estuve este verano en Alburquerque, donde se estaba rodando Los Vengadores, y os digo que los mejores estudios que he visto son los de la Ciudad de la Luz, que están en Alicante sin utilizar porque no hay una política inteligente de ayudas fiscales asociadas a un proyecto. 

ISAKI LACUESTA
Un empresario norteamericano se siente orgulloso de que su nombre esté en la puerta del MOMA como patrono, o de construir una universidad. Aquí, si le dices a un empresario español que meta dinero en una universidad igual se ríe mucho rato (RISAS). Por no hablar de que si le dices que invierta en una película posiblemente piense que ver su nombre en los créditos es contraproducente.

Amancio Ortega
"¿Cómorl? ¿Qué invierta en qué? ¡Anda quita, piltrafilla, que te caneo!"
CHICA VALIENTE ENTRE EL PÚBLICO
Me gustaría hacer un apunte sobre algunas cosas que he escuchado hoy aquí y que me han llamado mucho la atención. Me da la sensación de que a veces hablamos como si fuéramos ya muy mayores, y la verdad es que me gusta pensar que con la edad que tengo, aún no soy “tan mayor”. 

Esto lo digo porque, cuando oigo hablar de que “en mis tiempo íbamos al cine y ahora ya no...”, me da la sensación de que aquí se está demonizando a los que vienen detrás y que son un poquito más jóvenes que nosotros. Hay gente a la que le gusta ver películas y a la que le gusta consumir cultura. Mi crítica está centrada en el uso de la palabra “piratería”. Yo misma me bajo películas gratis, lo cual no significa que no defienda totalmente esta industria. Ha cambiado y está cambiando la forma de la producción de cultura, y creo que si alguien tiene que espabilar, ese alguien somos nosotros. Pienso que lo contrario, esa demonización del espectador, es un pensamiento bastante “viejuno”.

ISAKI LACUESTA
Esa es una frase que aplicada a cualquier otra industria resulta muy cómica. “No saben monetizar el robo de coches, ¡aprovechen!”. Queda mal, sé que estoy quedando como un fascista.

JOTA BAYONA
En todo caso, ¿en qué momento de la charla de hoy hemos demonizado al público? Nosotros vivimos del público.

CHICA VALIENTE ENTRE EL PÚBLICO
Yo he escuchado varias veces hablar de “la gente que se baja las películas”. Y esa gente es también “público”.

JOTA BAYONA
Yo lo que demonizo es que se bajen las películas, pero yo no demonizo al público.

CHICA VALIENTE ENTRE EL PÚBLICO
Pero es que es lo mismo.

JOTA BAYONA
A mí me parece estupendo que una persona quiera ver una película, pero el medio para verla no me parece el más correcto.

ISAKI LACUESTA
Pues que estamos en contra de la piratería, sí. Sin complejos, además.

JOTA BAYONA
Y no estamos en contra tuyo, para nada. Nos encanta que quieras ver muchas películas porque nosotros hacemos películas y las hacemos para que las veas tú.

CHICA VALIENTE ENTRE EL PÚBLICO
Pero por ejemplo hay casos muy constructivos, que creo que están en mayor sintonía con el espiritu de estas jornadas, como podría ser el caso de El Cosmonauta. Es un proyecto en el que antes de empezar a rodar se ha creado una comunidad que ha ayudado a financiarla, y en el momento del estreno se licenciará una copia con una resolución mucho menor que se podrá descargar, ya que tendrá una licencia Copyleft. La versión en alta resolución es la que tendrá Copyright.

ISAKI LACUESTA
El Copyleft es fantástico. Yo tengo muchas piezas en Copyleft, pero por ejemplo si yo quiero colgar mi última película en internet con Copyleft, no puedo hacerlo, porque no me pertenece, pertenece a una productora, a unos distribuidores, a unos exhibidores... Ni siquiera la productora tiene el derecho de colgar esa película sin permiso porque no es suya. Y creo que eso no es tan complicado de entender.

Pero si un señor quiere pillar una película mía y colgarla en su página en la que se anuncia a nazis, pues no tiene derecho a hacerlo. Me acuerdo que Tom Waits impidió que hace años una compañía pirateara su voz para un anuncio y me pareció muy digno que lo hiciera. En el fondo es lo mismo. Un señor no puede pillar mis pelis para promocionar sus cosas.

BELÉN ATIENZA
No, lo que pasa es que para hacer una película tienes que financiarla. Es decir, otra cosa es que haya películas que tengan coste cero, ¿pero cómo pagas a la gente que va a trabajar todos los días al rodaje? Eso se financia pre-vendiendo los derechos de emisión de la película, tanto en televisión como en salas como en internet (cuando le llegue el momento a la ventana de internet). Tü estás cobrando esos derechos para poder empezar la producción, pagar al guionista, pagar el trabajo de los eléctricos, del director, del script, de los que van cada día a trabajar. Como el que va al banco, pero que van a hacer una película.

ISAKI LACUESTA
Yo no conozco ninguna revolución libertaria que se haya hecho a costa de los trabajadores.

JOTA BAYONA
Yo tengo una necesidad absoluta de contar las cosas que cuento, y si no tuviera el presupuesto que he tenido en la última película lo haría con el mismo presupuesto con el que he hecho los videoclips de Camela. Lo haría exactamente igual, con la misma pasión. Es mi necesidad. Ahora bien, yo trabajo con otras personas que no tienen esa pasión y lo que quieren es llegar un día a su rodaje para hacer su trabajo, que es empujar la cámara por los raíles. Personas que tienen familia y no van nunca a la alfombra roja. Esta gente cada vez está más en la calle por culpa de que hay alguien que piensa que está bien darle a un click y quedarse por la puta cara una película.

ISAKI LACUESTA
Es que es sorprendente que sea cool, progresista, izquierdista y enrollado bajarse películas. (APLAUSOS MUY TÍMIDOS POR PARTE DE ALGÚN QUE OTRO SECTOR DEL PÚBLICO. AUNQUE LO QUE MÁS SE OYE SON GRILLOS).

MIQUI OTERO
Me parece fatal tener que cortar esta combustión espontánea de opiniones, pero necesitamos seguir con el programa de estas Jornadas. Hala, todos a la puta calle.



Barcelona / 27 de junio / 2012