Una vez más, nuestra aguerrida guerrera guerreante y guerreadora favorita (oséase: Daurmith) se dispone a adentrarse en el averno, dispuesta a plantarle cara al abismo y escupirle en un ojo en el caso de que aquél decidiera devolverle la mirada. Como soy muy consciente de que la frase anterior es, con toda probabilidad, la peor que he escrito en toda mi vida, procedo a callarme la boquita y dejaros con los auténticos protagonistas de este post. A saber: la jefaza Daurmith y ese gran divulgador científico de nuestra era y que responde al nombre de Eduard Punset, AKA El Hombre Que Susurraba Al Pan De Molde.
En esta ocasión, nuestra heroína analiza, mastica, desmenuza y fagocita ESTE TEXTO DOMINICAL (léanlo bajo su responsabilidad). OHÚ, OHÚ Y OHÚ.
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| "¡Dame una B! ¡Dame una I! ¡Dame una M! ¡Dame una B! ¡Dame una O! ¡Dadme vuestra pasta, cabrones! |









